Caso práctico: Brose, suministros estables a las líneas gracias a los AGV
La implantación de AGV en Brose es otro ejemplo de automatización del transporte en un gigante familiar de la automoción: un fabricante de mecatrónica cuyos componentes llegan a uno de cada dos coches nuevos del mundo. El proyecto se centró en la automatización de flujos internos repetitivos mediante un robot AGV.
Contexto: mecatrónica al takt de la automoción
Brose fabrica, entre otros productos, sistemas de puertas y de asientos y accionamientos eléctricos: componentes que se montan en grandes volúmenes, con un takt corto y unos requisitos de calidad estrictos. La logística interna en plantas de este tipo se basa en suministros frecuentes y regulares de contenedores y palés a las células de montaje.
El reto del transporte
Cuanto más corto es el takt de la línea, más se notan las fluctuaciones del transporte manual: un suministro de componentes retrasado detiene el montaje, y el exceso de existencias junto a la línea ocupa un espacio valioso. El objetivo del proyecto era estabilizar los suministros mediante un transporte autónomo y predecible en circuitos fijos.
La solución de Myzer
Para Brose preparamos un proyecto de transporte basado en un robot AGV seleccionado en función de los soportes de carga y las rutas del cliente. El alcance incluía:
- el mapeo de los circuitos de transporte y de los puntos de recogida y depósito,
- la elección del robot según el tipo de carga y la capacidad de arrastre necesaria,
- las reglas de prioridad y de seguridad en las zonas compartidas con personas,
- el concepto de ampliación de la flota a medida que aumente el número de rutas atendidas.
El caso práctico completo, con datos, estará pronto en la Academia. La familia de robots de transporte de Myzer está en la categoría robots AGV y AMR.